No regamos una flor si se abre; la regamos para que se abra. Del mismo modo, el niño necesita sentirse seguro con nuestro amor para poder florecer. Cuando el amor se emplea para controlar, se acaba dudando de él. El amor no es una recompensa. El amor solo es amor cuando es incondicional.

TEMAS > Empezando a Comer
EMPEZANDO A COMER
Mira...mira...cómo vuela el avioncito!
Cuántas veces habremos oido alguna cantinela del estilo para convencer a un pequeñajo de que abra bien grande la boca y, como por arte de birli-birloque, zas, cucharazo de puré que va para dentro. Los cinco lobitos, el cua cua cua, la la la ra la la la... en fin, cada familia... > MÁS
foto artículo
scroll
scroll
MEISI y JAUME - AVISO LEGAL - FORMAMOS PARTE DE...